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Se trata de un edificio construido por los Marqueses de Ariza, de estilo clasicista y aunque no sabemos con exactitud la fecha exacta de su construcción, fue edificado con posterioridad a la guerra de Sucesión, 1700-1714, pues en algún documento se hace constar que los Palafox se refugiaron en el castillo, que fue atacado por las tropas del archiduque de Austria.

Se trata de un edificio construido por los Marqueses de Ariza, de estilo clasicista y aunque no sabemos con exactitud la fecha exacta de su construcción, fue edificado con posterioridad a la guerra de Sucesión, 1700-1714, pues en algún documento se hace constar que los Palafox se refugiaron en el castillo, que fue atacado por las tropas del archiduque de Austria.

Tras la guerra, ante los desperfectos sufridos en la casa-palacio del castillo, los marqueses contemplaron la posibilidad de construir nuevo palacio fuera del contorno de las murallas de la Villa, aunque su su realización se dilataba. En 1721 cuando el Marqués fue nombrado Grande de España, de nuevo surgió la idea de realizar una nueva construcción más acorde a sus méritos. En el transcurso de este siglo las aldeas empezaron a pleitear contra los marqueses por diferentes motivos de jurisdicción y durante cierto tiempo las arcas monetarias estuvieron vacías, según nos cuenta el propio Joaquín Antonio de Palafox y Mexia, marqués de Ariza (1725-1775), quien sostuvo numerosos litigios. En 1771 recibió el Toisón de Oro y la Gran Cruz de la Orden Española de Carlos III, que también concederían a su heredero en el marquesado, Fausto de Palafox y Guzmán (1775-1788) Sin embargo, la primera noticia  del Palacio es del 12 de Noviembre de 1769 en el que el Corregidor de Ariza, José Antonio de la Rada, traslada su residencia  al Marquesado por indicación del Marqués: "...cumpliendo, y obedeciendo, vino, y se presentó en esta villa, y Palacio de su excelencia el Señor temporal de ella, y de su Marquesado que es la casa de su Hospedaxe…” Aunque el Prior del Sepulcro de Calatayud, don Miguel Monterde, en 1788, en una información de primera mano, describe la Villa de Ariza y no cita el Palacio, seguramente porque todavía no estaba terminado, aunque no alude a que se esté construyendo.

Así que con los datos que tenernos, el palacio fue construido durante el marquesado de Joaquín Antonio Palafox Mexía (1725-1775), cuya cita de 1769 no deja lugar a dudas, es decir edificado en el último tercio del siglo XVIII, pues durante la Guerra de la Independencia entre 1808-1814, los monjes del convento de San Francisco de Ariza se refugiaban en el Palacio, cercano al convento.
Su obra de fábrica es de mampostería, cantería y ladrillo. La piedra sillar se ha utilizado en el zócalo mientras los ladrillos cercan los vanos para realzarlos y la mampostería sirve de relleno a los muros. Tiene planta rectangular, de 40,30x23,40 mts., con los ejes mayores con orientación norte-sur, y fachadas principales en los lados oeste (principal) y este, con el añadido de una edificación de planta cuadrada adosada en la fachada suroeste. Tiene tres plantas (baja, noble y ático) más sótano y se articulan en torno a una gran escalera central, de planta cuadrada, que une las plantas y que arranca de tres arcos de medio punto, existentes en la planta baja y en la planta noble. El hueco de la escalera está cubierto por una linterna con vanos laterales de iluminación, por encima de la cubierta general del edificio y que, aunque en la actualidad termina interiormente en un cielo raso de escayola, es lógico que tuviera una falsa cúpula.



Las fachadas son planas con pilastras de piedra de sillería adosadas en los extremos y que dan sobriedad al edificio, articuladas con grandes ventanales rectangulares regularmente distribuidos. El zócalo de la fachada oeste recoge los alfeizares de las ventanas de la planta baja, mostrando al exterior solamente dos pisos, mientras que la fachada este alberga los vanos del sótano y muestra al exterior tres pisos, al incluir la planta sótano. El alero volado es de madera y gárgolas de piedra talladas para desagüe del tejado, realizado a dos aguas. En el lado oeste está la puerta principal, de dos hojas, adintelada y enmarcada por pilastras toscanas y un friso adintelado rematado con cornisa de sencilla moldura y encima de ella el balcón principal con vuelo, que presenta formas curvas treboladas y baranda de forja.

En la Actualidad

Utilizado como residencia esporádica entre los s.XVIII, XIX y XX. En 1936 el Ayuntamiento decidió incautarlo para destinarlo a escuelas municipales. Durante el franquismo y hasta 1972 fue ocupado por monjas de la “Cía. De María Nuestra Señora” como convento, con escuelas y guardería, quienes lo abandonaron a causa de la ruina. En 1983 el Ayuntamiento obtuvo la venta cesión del Marqués de Ariza para destinarlo a fines culturales, recreativos y de ocio (Casino), junto con las zonas colindantes (construcciones ruinosas y jardín).

En 1984: Se realiza un proyecto de la arquitecta Dª. C. Pemán Gavín para la rehabilitación. Se ejecuta por fases, habilitándose la planta noble para el uso público como Casino tras la ejecución de la 3ª fase.

En 1985: Se incoa la declaración de Monumento Histórico Artístico por la Dirección General de Cultura y Educación. En el año 2002 fue declarado “Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés” (BOA 9/10/2002).

En 1990 al comienzo de una de las fases de rehabilitación se hunde parte del forjado y muro trasero, con el resultado de 2 personas muertas, y 13heridos.  Posteriormente se culmina la rehabilitación para Centro Cultural.

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